22.51. Pero quienes se empeñen en hacer fracasar Nuestros signos, ésos morarán en el fuego de la gehena.
22.52. Cuando mandábamos, antes de ti, a algún enviado o a algún profeta, siempre enturbiaba el Demonio sus deseos. Pero Alá invalida las sugestiones del Demonio y, luego, hace Sus aleyas unívocas. Alá es omnisciente, sabio.
22.53. Para tentar por las sugestiones del Demonio a los enfermos de corazón y a los duros de corazón -los impíos están en marcada oposición-,
22.54. y para que sepan quienes han recibido la Ciencia que esto es la Verdad venida de tu Señor, para que crean en ella y se humille ante ella su corazón. En verdad, Alá dirige a los creyentes a una vía recta.
22.55. Pero quienes no crean persistirán en sus dudas acerca de él, hasta que les llegue la Hora de repente o el castigo de un día nefasto.
22.56. Ese día el dominio será de Alá y Él decidirá entre ellos: quienes hayan creído y obrado bien, estarán en los jardines de la Delicia,
22.57. pero quienes no creyeron y desmintieron Nuestros signos tendrán un castigo humillante.
22.58. A quienes, habiendo emigrado por Alá, sean muertos o mueran, Alá les proveerá de bello sustento. Alá es el Mejor de los proveedores.
22.59. Ha de introducirles en un lugar que les placerá. Alá es, ciertamente, omnisciente, benigno.
22.60. Así es. Y si uno se desagravia en la medida del agravio recibido y es de nuevo tratado injustamente, Alá no dejará de auxiliarle. Alá, en verdad. perdona mucho, es indulgente.